LA OPERACIÓN OFFSHORE DE LA COMPAÑÍA DE LOS "PETROAUDIOS"
7 de noviembre de 2017

Las 82 plataformas marítimas que los pobladores y los corredores de tabla hawaiana avistan desde la playa de Cabo Blanco y Zorritos, en la región Piura, estuvieron bajo el control de una petrolera perteneciente a un millonario estadounidense: Petro-Tech, de William Kallop.La empresa explotaba desde 1994 el petróleo del lote Z-2B, ubicado en el mar de Talara, a través de estas plataformas por las que el Estado peruano cobraba 10 millones de dólares cada año. Mientras el valor del barril de petróleo subió de 13 dólares a más de 100 dólares, el precio del alquiler de las plataformas se mantuvo congelado.La compañía del magnate Kallop registró un ascenso meteórico al punto que después obtuvo la concesión de otros 10 lotes petroleros en Perú. Sin embargo, en 2009, Kallop decidió vender su empresa por 900 millones de dólares al consorcio de la estatal Ecopetrol (Empresa Colombiana de Petróleos) y KNOC (Compañía Nacional de Petróleo de Corea), les traspasó la concesión de 11 lotes petroleros y las plataformas marinas.Antes de que Kallop vendiera la petrolera, creó una compañía offshore en Delaware, Estados Unidos, para ahorrarse 270 millones de dólares en impuestos, según el análisis de la comisión investigadora creada en el Congreso en 2009 para investigar la legalidad de la transacción de las acciones de Petro-Tech.