GASODUCTO DEL SUR: UN PROYECTO QUE COMIENZA A OXIDARSE
26 de noviembre de 2017

Emiliano Ccasa tiene 47 años. Vive en la comunidad de Pampallaqta, a dos horas de la ciudad de Cusco, donde están tendidos dos kilómetros de las tuberías. Ductos que iban a transportar el gas natural de la selva de Camisea a los puertos de Arequipa y Moquegua para la fabricación de energía. Desde que se predecía la cancelación del contrato al consorcio constructor, Gasoducto Sur Peruano (GSP) integrado por las empresas Odebrecht, Graña y Montero y Enagás, los trabajos comenzaron a abandonarse.Ccasa trabajaba en la obra, tenía un ingreso económico mensual. "Solo nos dijeron que había problemas con el Gobierno. No pensé que nos despidieran tan pronto", señaló.Justo Rosas vive en la provincia cusqueña de Calca. Ahí Odebrecht montó un campamento para la obra. Desde ese lugar se trasladaban decenas de obreros a Pampallaqta. Rosas se encargaba de hacerles movilidad en su vehículo. "A mí también me perjudicó la paralización", agregó. Los despidos han sido el primer impacto de la suspensión de este megaproyecto que tenía previsto generar más de 2 mil 500 empleos directos y más de 6 mil indirectos en las regiones por donde recorrería el ducto: Cusco, Arequipa y Moquegua. Representaba el 50% de la ejecución de obras de infraestructura en el sur.(Edición domingo).